Este fin de semana decidimos estrenar por fin la autocaravana y ver como es eso de vivir sobre 4 ruedas. Preparamos todo y pusimos rumbo al pais vasco, lugar donde ninguno de los dos habiamos estado y ademas, esta cerquita de madrid, solo 450 km.
Lo que mas miedo nos daba era ver como nos podiamos ir acoplando a la autocaravana los 5. Quieras que no son perros y ocupan espacio, aunque por suerte compramos una autocaravana grande, grande de cojones para evitar esto. Lo primero que hicieron fue irse para la parte trasera donde tenemos unas literas y “hacerse fuertes” en ellas. Ya no las pudimos sacar de ahi, y al grito de “cuchaaaa!!!” salian disparadas para alla, teniendo ya “eso” como su cucha, su camita.

El fin de semana transcurrio sin ninguna novedad, se pasaron todo el dia durmiendo, mas bien su viaje fui dormir y dormir y dormir. La verdad, es que aunque creemos que sera dificil la convivencia, sera viable. No son nada coñonas ni pesadas, se han pasado el fin de semana en la literal tumbadas, durmiendo y tapadas. De vez en cuando aullaban un poco y las sacabamos a pasear por la autocaravana.
En los campings que hemos ido parando, todos aceptaban perros, asi que cuando acampamos, salian ellas en tromba a pasear, pis y caca. Sin ningun problema.
Y estan son las fotos, en breve cuando empiece el buen tiempo, haremos otra escapada posiblemente a Galicia o Asturias, que cada vez mas el “verde” nos tira mas.