Ayer cuando íbamos a rescatar al galgo del retiro, el cual no pudimos encontrar, me paso un hecho curioso que paso a narraros.
Apenas entramos por la puerta, a la izquierda alejado, había dos chicos afroamericanos que nos empezaron a chistar:
-’pssssssss, ‘pssssssss
No les hicimos caso y ellos siguieron insistiendo. En ese momento al lado nuestra en el camino principal, otro chico de color empezó a gritarles diciendoles exactamente esto en su ingles del Bronx :
-this is not drugland, yo niggga.
Tardamos un ratito en darnos cuenta de la jugada, lo hicimos.
Curiosas las cosas que te pasan por una gran ciudad como Madrid.